Cómo cambiar la pila de tu reloj: consejos

Un reloj es algo más que un objeto que nos da la hora: es una joya que viste nuestra muñeca y que puede acompañarnos toda la vida si le proporcionamos los cuidados necesarios. Evitar los golpes, llevar una correcta limpieza y cambiar la pila son tres de las claves fundamentales que permitirán que nuestro reloj dure casi para siempre. En este caso, en nuestra web de relojes vamos a ver cómo cambiar la pila de tu reloj: una tarea que requiere de paciencia, dedicación y mucho cariño.

Quiero cambiar la pila del reloj: ¿cómo lo hago?
Plantéate primero que puedes acudir a una relojería y dejar esta labor en manos de un profesional: si no sabes dónde cambiar la pila de tu reloj, puedes consultar el modelo en internet o acudir a una joyería o relojería. Seguro que te informarán oportunamente y te indicarán el precio que más se ajuste a tus necesidades y a tu reloj.

Pasos para cambiar la pila a un reloj
Para proceder al cambio de pilas de reloj necesitas relajación, buena vista y ponerte manos a la obra; ten en cuenta que la primera regla es observar. Despliega tus materiales, ordénalos en la mesa de trabajo y repasa el trabajo, desde el punto uno hasta el último, para evitar sentirte perdido a la mitad con tu querido reloj abierto. Con las cosas claras, procede a abrirlo:
Modelo analógico
Tapas con presión: da la vuelta el reloj y busca una pequeña hendidura en forma de C. En ella, inserta la navaja o el destornillador y haz palanca hasta abrirla. Normalmente, cederá girando un poco. Quita la tapa. Es importante que cada pieza que quites la dejes en un sitio cercano, en la misma posición en la que la quitas y a la vista: te ayudará mucho a la hora de volver a ponerla en su lugar. Una vez quitada, podrás ver la pila, con forma redonda. Extráela ayudándote de la pinza o de un pequeño destornillador. Inserta la nueva con cuidado y vuelve a poner la tapa. Asegúrate de encajarla en la posición en la que la quitaste para que todo vuelva a funcionar correctamente.
Tapas de tornillos: nos referimos a este tipo de tapas cuando llevan tornillos. El procedimiento es sencillo: usa el destornillador y deja los tornillos a buen recaudo mientras procedes al cambio de pila del mismo modo que anteriormente: son muy pequeños y fáciles de perder. Una vez realizado el cambio, aprieta los tornillos con delicadeza y comprueba que la tapa ha quedado bien encajada.
Tapas de rosca: Son las más difíciles de abrir ya que es necesario tener una herramienta específica para abrir relojes con tapa a rosca. Si tienes la herramienta, solo tienes que fijar el reloj con la mano y colocar las garras de la herramienta en las hendiduras que aparecen alrededor de la tapa. Luego gira la tapa en el sentido contrario a las agujas del reloj para desenroscarla.
Modelo digital
En los modelos digitales, el trabajo no difiere demasiado, pero te aconsejamos que retires la correa para hacerlo más cómodamente. En lugar de una hendidura, lo más común es que toda la parte posterior del reloj sea una especie de “carcasa”, así que con el uso del destornillador haz palanca y observa cómo se va separando poco a poco (como cuando extraes la carcasa trasera de un móvil). No golpees el reloj o lo dispongas sobre una superficie demasiado dura que pueda dañarlo o suponer vibraciones que incidan en el mecanismo. Puedes usar un soporte en el que el reloj quede encajado para manipularlo con tranquilidad.
La mayoría de estos modelos llevan la tapa sujeta con tornillos con cabeza de cruz, es bastante sencillo quitarlos con un pequeño destornillador de cruz.

Si decides actuar por ti mismo, deberás contar con algunos instrumentos, alguno más fácil de encontrar que otros por casa:
• Alicates de precisión. Puedes usar en su defecto unas pinzas (sí, como las de depilación). Es preferible que uses plástico.
• Destornillador de joyero. Si no tienes, usa un destornillador de cabeza plana de 1.5 mm o 2 mm.
• Navaja de relojero. Es como una navaja normal pero tiene una hoja que no corta, sirve para hacer palanca en la tapa trasera y poder abrir el reloj.
• Guantes. Su uso es opcional, pero el látex o plástico del guante ayudará a que las piezas estén más protegidas durante el proceso, evitando que resbalen de tus manos y que con la grasa de los dedos puedas dañar la pila.
• Lupa o espejo de aumento, para no forzar la vista.
• Pila o batería de reemplazo. Asegúrate que es la pila que tu modelo de reloj necesita y que es de buena calidad.
• Gamuzas suaves y paños secos. Cuenta con ellos para eliminar cualquier mota de polvo que puedas encontrar en la pieza.
• Superficie de trabajo lisa, cómoda y limpia.
• Flexo o luz de escritorio. Para ver bien lo que estás haciendo

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